Artículo publicado en "El Diario" de Paraná el día lunes 1 de Abril de 2002

Fue apicultor por más de tres décadas

 

Después de 22 años de proyectos, creó una máquina
secadora de polen

 

• Se trata de una idea de un productor paranaense • El invento permite almacenar por varios años el polen • El funcionamiento está basado en la tarea de un deshidratador que seca el aire, lo que permite quitar la humedad • Después ese mismo aparato restituye la temperatura • También purifica el aire para que esté siempre seco y puro.

 

Teniendo en cuenta las riquezas del polen en cuanto alas vitaminas, proteínas y aminoácidos que contiene y haciéndole frente al perjuicio que la humedad del ambiente causa sobre esa, materia prima, el apicultor Raúl Tentor inventó una máquina que lo deja lo suficientemente seco como para ser almacenado e, incluso, consumido varios años después de ser cosechado.
"Si está húmedo se echa a perder enseguida, porque es tan rico que inmediatamente se desarrollan microbios, hongos y aerobios", explicó el mentor. Con ese razonamiento y más de 30 años de experiencia en la apicultura, el hombre que hoy tiene 70 años, encontró la clave para sacarle provecho a una riqueza natural.
Por 22 tuvo el proyecto en la cabeza, y hace 17 años construyó una primera máquina secadora que, aunque sigue funcionando, quedó como boceto del ejemplar que hoy muestra con orgullo, en el galponcito de su casa de Gobernador Basavilbaso 1617, de Paraná.
Se trata de una máquina rectangular que funciona a electricidad. Con ella se puede lograr que 140 kilos de polen queden secos y almacenables en sólo 24 horas.


Cómo funciona
La secadora de polen está compuesta por una máquina deshidratadora de aire y 14 bandejas construidas en madera y tejido de alambre, donde se coloca el polen.
El mecanismo de secado comienza cuando la máquina produce una corriente de aire que está en permanente proceso de deshidratación. Le sigue la etapa en que esa corriente recibe el empuje para recorrer las bandejas y una más donde el aire adquiere los 40 grados necesarios para el secado. La última etapa de este primer proceso termina cuando la corriente de aire es purificada por un sistema de luz y emprende su recorrido por las bandejas.
En suma, "el deshidratador se encarga de secar el aire, le quita la humedad y le restituye la temperatura. Además tiene un elemento que le da el empuje a la corriente de aire, para que circulen 25 metros cúbicos de aire por minuto, y la última etapa purifica el aire, para que siempre esté seco y puro" explicó el inventor de la máquina.
La segunda parte para lograr polen seco se da cuando esa corriente de aire comienza a circular en forma de zig zag por las bandejas, quitando la humedad al polen que yace encima de ellas. "La corriente pasa por entremedio de cada bandeja, o sea que al polen lo seca por debajo y por arriba" especificó.
Durante el recorrido, el aire que estaba seco se carga con la humedad del polen, por lo que cuando termina el circuito desciende y entra al deshidratador, "un equipo cerrado que yo llamo una bandeja túnel, en donde el aire entra por una punta y es obligado a pasar por la etapa de condensación", especificó Tentor. En ella, una plancha fría desprende el agua, que cae afuera de la máquina, y enfría el aire. Este es empujado por el reactor y pasa por la plancha de aire caliente, donde recupera los 40 grados y vuelve a hacer el circuito cerrado.
Según los cálculos de Tentor, el aire realiza este recorrido en un segundo y medio.


Resultados
El tiempo que se necesita para secar determinada cantidad de polen, depende de la carga de humedad que éste tenga, y ese grado está relacionado con la época del año y la región donde se polen -cantidad que estiba la secadora de Tentor- que tenga un 25 % de humedad, que es el máximo posible, la máquina demora aproximadamente 24 horas y devuelve 112 kilos de polen seco, porque le quita cerca de 18 litros de agua.
Según explicó el apicultor, la máquina logra dejar el polen con una carga de humedad de hasta el 4 %, pero aseguró que "el grado ideal para el consumo es del 6 %".
"Con el 4 ó el 6 % de humedad, el polen se puede conservar por años." afirmó Tentor, y aseveró que "este sistema de secado es único en la Argentina, no hay nada parecido".

Un proyecto de 22 años
"Aquella fue la primera que hice, tiene 17 años" afirmó Raúl Tentor, mientras señalaba una máquina similar a la recién patentada. Esa está en uso, pero "desaprovecha muchas cosas", por lo que pasó a ser sólo el boceto de la que hoy está en venta en su galpón.
"A la idea la tengo desde hace 22 años, hace 22 años que ando con esto" reflexionó el hombre.
La primera vez que habló de construir la máquina fue cuando era director de la Abadía del Niño Dios, donde hay cerca de 1.200 colmenas. "En esa época les propuse hacer esta secadora, pero solamente tenía las ideas, no lo tenía muy claro".
Tres años después, ya trabajando con sus propios colmenares en San Benito, creó la primer secadora con la ayuda económica de un amigo. "Yo no podía hacerlo porque era muy cara, entonces él se animó, creyó en mi proyecto y puso el dinero, que no era poco, equivalía a 6 ó 7 tambores de miel" recordó.
Aunque todavía no comercializó ninguna, el ejemplar que está en su casa está en venta. "Aún no vendí ninguna porque cuando salió esto, hace un año y 7 meses, la apicultura ya venia con grandes dificultades" reconoció. "Está muy bien vista pero cuesta mucha plata", y manifestó que antes de la devaluación la ofrecía a seis mil pesos, pero ahora aumentó porque algunos objetos, pocos, son importados.

Patentada
La patentó en julio del año pasado, bajo el nombre de "Secadora de Polen Tentor". "Para hacer el patentamiento, uno de mis hijos me consiguió la ley de patentamiento en el INTI (Instituto Nacional de Patentamiento Industrial) que está en avenida Alem, en Buenos Aires. Reunimos el material y cuando tuvimos los requisitos necesarios de acuerdo a la ley, me fui a Buenos Aires y felizmente me fue bien" indicó. Y recordó que el trámite, que le costó 150 pesos, aún no está finalizado, ya que demora 3 años como mínimo.
De todas formas, ya está tranquilo: "hasta ahora sólo tengo la documentación, pero ya me aseguré de que no me la puedan copiar".
Constanza Rosenbrock